jueves, 13 de junio de 2013

martes, 11 de junio de 2013

La desidia humana


Después de una pequeña tournée y de unas semanas un tanto ajetreadas, el pi del Tossal Gros vuelve a lucir esplendorosamente verde tras la ingente cantidad de lluvia que nos ha dejado este invierno y buena parte de la primavera.

Vuelvo con una pequeña reflexión conectada directamente con la foto que hoy público.

Estaba haciendo la compra hace unas semanas en un famoso supermercado de este país cuando, mira por donde, topé con el producto que muestro. Tengo que reconocer que me quedé anonadado, patidifuso, boquiabierto... pero ¿cómo? ¿Unos huevos ya cocidos?

No alcanzo a comprender cómo el ser humano en su versión occidental y acomodada ya no es ni tan siquiera capaz de poner un huevo diez minutos en agua hirviendo para obtener aquello que comúnmente damos en llamar "huevo duro".

Esto me recuerda a esa palabra que tanto utiliza mi abuela: "curioso". No en la acepción de raro o extraño o en la de de alguien que se interesa en saber cosas nuevas, sino en la propia de aquella persona que trata de hacer las cosas de manera meticulosa y tratando de alcanzar la excelencia.

Hoy no nos queda tiempo para ser curiosos, pero a veces ni siquiera lo intentamos, por poco que nos lleve.

Quizá deba autoexaminarme y tratar de ser un poco más curioso... (por supuesto no compré los huevos).


Fuente: http://educawebuma.blogspot.com.es/ 



martes, 16 de abril de 2013

MEDIA MARATÓN SEGOVIA

Todo comenzó con un regalo de cumpleaños, el de EP. CG decidió que el de Segovia era un buen momento para que EP diera un paso más aumentando la distancia de sus carreras y completara el salto al medio maratón.

Llegamos el sábado por la tarde y después de dejar los trastos nos dirigimos al Perico Delgado a recoger nuestros dorsales





Lo que no podía faltar era una vuelta por esta Segovia nuestra en la que los G-S nos encontramos tan en casa. Vale, eso y unas cervecillas pre-carrera para ir calentando. El tiempo todavía nos respetaba, aunque dimos un paseo al paraguas que tanto nos ha estado acompañando este invierno. Ya se sabe, "año de nieves, año de bienes".




La mañana de la carrera amanecía... en fin, ya lo decía la película: "amanece que no es poco"; Negro como la panza de un grillo, el sol no acertaba a brillar entre tanta nube. Se había pasado la noche descargando con intensidad y la llegada de la mañana parecía que por fin nos daba una tregua.



Sin embargo, fue llegar a la línea de salida y el aguacero no dejaba de arreciar sobre el adoquinado segoviano. De todos modos, gracias a nuestros maravillosos chubasqueros caseros conseguimos permanecer secos hasta y durante buena parte de la carrera.




He de reconocer que se tornó en una de las carreras más duras en las que he estado. Viento, lluvia, frío, dureza del recorrido y, sobre todo, la Brigada Paracaidista al completo corriendo detrás mío sin parar de cantar, y es que eso mina la moral de cualquiera.






Lo importante es que llegamos todos, lo pasamos en grande y fuimos campeones en reponer fuerzas gracias a nuestros amigos que tan amablemente nos habían acogido el fin de semana. Muchas felicidades a la Dra. Speedy por su victoria incontestable, por su cumpleaños y por la excelente compañía.






PD: EP va a salir en el programa A la Carrera que muy pronto se estrenará en La2 de TVE (y quizá los demás de fondo)

lunes, 8 de abril de 2013

MANUALIDADES




Porque no todo va a ser dedicarse al mens sana in copore sano y a algo del altius, citius fortius.


Hace unas semanas decidí que no podía seguir bebiendo agua en unas botellas tan mustias y sin la mínima pizca de alegría. Y es que con los tiempos que vivimos hace falta "una poca" de alegría aquí y allá.

Puesto que la economía no está como para echar cohetes, después de leerme el siguiente librillo decidí que las jarras y botellas de agua de casa las decoraba yo mismo.


He de reconocer que nunca he sido un hacha de las manualidades, pero en algún momento hay que ponerse ¿no?

Todo empezó con unas cuantas letras recortadas



Las letras sirvieron de magníficas plantillas para trazar las líneas maestras de mi obra.



Cuando, cual calígrafo chino, acabé con el trazo de las letras, me dediqué a un clásico entre los clásicos: el pinta y colorea. Claro, que en este caso con un rotulador especial y permanente que resiste al agua. Truquillos que tiene uno.






En último lugar el paso más sencillo a priori y, sin embargo, más expuesto y peligroso: hornear la obra maestra. Hubo cierto cachondeito entre los amigos sobre si mi casa no acabaría ardiendo o si sería yo el que sufriera graves quemaduras en todo el cuerpo. Sin embargo, al fallo de vuestros ojos dejo el resultado final. Como dirían los de la musiquilla del principio de la entrada: fácil, fácil y para toda la familia.